martes. 31.01.2023

ASÍ JUGARON

Este fue el comportamiento de los jugadores del Atlético de Madrid en el empate frente al UD Almería.
Atlético Madrid / Foto: ATM
Atlético Madrid / Foto: ATM

OBLAK: Inédito.

Observó prácticamente todo el partido con la tranquilidad de que no debió realizar ni una sola de sus intervenciones milagrosas. Y eso, pese a que sus defensas estuvieron horribles. No pudo hacer nada para evitar el gol del Almería.

REINILDO: Miedoso. 

El mozambiqueño sigue sin recuperar su mejor herramienta de trabajo, la plenitud física. Hasta el 'Cholo' le llamó la atención demandándole que se sumara con mayor fruición al ataque, pero Reinildo no se animó nunca, sabedor de que, ante la ausencia de vigor, decidió que si subía le iban a ganar la espalda, como sucedió en partidos anteriores. Fue sustituido mediada la segunda mitad.

NAHUEL MOLINA: Ausente.

Los delanteros del Almería por su banda -fundamentalmente, Embarba-, pudieron penetrar sin que el lateral argentino pusiera la más mínima oposición. ¿Lo compensó con una presencia más incisiva en ataque? Respuesta: no estuvo.

AXEL WITSEL: Desconocido.

Posiblemente haya sido el peor partido de Witsel desde que llegara al Atlético de Madrid. Nunca hasta el Almería se le había notado al belga tan falto de forma. En consecuencia, un portento físico como El Bilal Touré -delantero centro malí 12 años más joven que él- pudo con Witsel todo el partido, incluyendo el tanto del empate anotado.

MARIO HERMOSO: Dubitativo.

Dudó a la hora de defender -al igual que el resto de sus compañeros de zaga- y dudó a la hora de sacar la pelota jugada, con varios desplazamientos en largo enviados a nadie.

KOKE: Sustituido.

Jugó la primera parte. Muy fallón e impreciso en los pases. Y eso, pese a estar exento de mayores labores defensivas, de las que se ocupaba Kondogbia. En el descanso Simeone lo dejó en el banquillo.

KONDOGBIA: Amonestado.

Una tarjeta amarilla del todo injusta sacada por Sánchez Martínez en los primeros compases del partido lo lastró en su quehacer para el resto de la contienda. Intentó multiplicar esfuerzos y terminó agotado. Lo peor es que privó a Llorente de un gol ya dentro de la meta almeriense, que hubiera supuesto una posible victoria del Atlético. Sarcasmo: habrá quien pueda pensar que esta acción se debió a la costumbre de ganar los partidos con un 'unocerismo'.

MARCOS LLORENTE: El peligro.

Parece que ha recuperado su vigor físico. También el 'Cholo' lo vuelve a colocar un poco más arriba. Fue lo más peligroso del Atlético. Lamentablemente, fue casi el único jugador que generó verdadero peligro.

LEMAR: Invisible.

Es sabido que Thomas Lemar porta el dorsal número 11 en la camiseta. Para quienes no estuvieron en el estadio del Almería y observaron el partido por la televisión, se tratará de un verdadero acto de fe creer que llevaba el 11, porque al francés nadie lo pudo ver en el campo. Lo dicho, invisible.

GRIEZMANN: Imprescindible.

Sigue siendo lo mejor del Atlético de Madrid. Se podrá de decir que, frente al Almería, dispuso de dos ocasiones de pista libre en velocidad que, al llegar a la altura del portero, falló.., pero claro, Griezmann tiene ya casi 32 años y siguen obligándolo a defender en área propia, generar fútbol en la medular y presionar arriba. En tales circunstancias, resulta perfectamente comprensible que, a su edad, le falten ya pulmones cando llega el momento de 'matar', porque acaba 'muerto'. Por favor, no lo hagan trabajar tanto.

ÁNGEL CORREA: Marcó.

Estuvo voluntarioso y demostró -una vez más- que se entiende a la perfección con Griezmann cuando lo colocan en su sitio. La salida de Joao Félix le ha devuelto opciones de ser titular y, pese a fallar un par de ocasiones claras, marcó el único gol del Atlético.

CAMBIOS

PABLO BARRIOS: Impreciso.

Salió desde el descanso en sustitución de Koke. Prácticamente no se le vio y en los pocos balones que tocó, se mostró impreciso. Venía tocado por un proceso vírico intestinal en los últimos días.

MORATA: Pólvora mojada.

Salió del banquillo a falta de 20 minutos y dispuso de tres ocasiones muy claras de gol. De manera singular, las dos primeras: una la mandó totalmente solo fuera, de cabeza; otra se la sacó de un paradón Fernando, el cancerbero del Almería, aunque Morata debió rematar con mayor calma.

REGUILÓN: Necesario.

Le dieron 15 minutos en la segunda parte, tiempo suficiente para que el colegiado Sánchez Martínez lo expulsara por una doble amarilla que debiera sacar los colores al colectivo arbitral. Pese a esta expulsión y a que a cierta parte de la afición rojiblanca todavía le sale sarpullidos cuando lo ve con la camiseta del Atlético..., digámoslo claro: Sergio Reguilón es jugador colchonero hasta el 30 de junio y, en los pocos minutos que el 'Cholo' lo ha sacado, ha demostrado que tiene más picante y verticalidad (dos de las mayores carencias atléticas) que el resto de laterales del Atlético de Madrid.

FELIPE: Inexplicable.

A falta de 15 minutos para el final del partido y con el marcador 1-1, Simeone decidió sacar del campo a un delantero goleador (Ángel Correa) para poner sobre el césped a un defensa central (Felipe), que para más inri, lleva sin jugar casi todo el año. El técnico argentino debió de pensar que lo hacía para liberar a Reguilón de las labores defensivas y que se centrara en el ataque, pero esto es solo una mera conjetura complaciente. La realidad es que resulta difícilmente justificable este cambio que, por otro lado, resultó tan inexplicable como infructuoso.

SAÚL NÍGUEZ: Sin calificar. 

Simeone lo sacó al campo ya en el descuento. Solo el 'Cholo' debió de comprender las razones. Aún así, recibió tarjeta amarilla. Seguramente su desaparición del equipo esté sobradamente justificada, lo que no quita que duela ver a un estandarte del Atlético de Madrid en esta situación.

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