miércoles. 29.05.2024
ATLÉTICO MADRID 1 - 0 CELTA VIGO

'Chicharrazo' De Paul, victoria de un Atleti de Champions en medio del sopor

Un golazo de Rodrigo De Paul en el tramo final del partido dio la victoria al Atlético de Madrid frente al RC Celta de Vigo. Tres puntos para los rojiblancos que de forma virtual certifican la participación un año más del Atleti la temporada que viene en Champions League. 
El Atleti celebra el golazo de De Paul / Foto: ATM
El Atleti celebra el golazo de De Paul / Foto: ATM

Resulta más que evidente que en la mente de los jugadores del Atlético de Madrid existe un anhelo fundamental: "Por favor, que esto termine ya... De qué sirve seguir jugando LaLiga, cuando ya está todo decidido".

Siendo justos, este deseo que parece intuirse en el Atleti es bastante compartido por el resto de jugadores de casi la totalidad de los equipos de LaLiga. Con prácticamente nada por resolverse ya y un horizonte de Eurocopa o vacaciones a la vista, cuesta desplegar sobre el césped la misma intensidad que cuando la cosa va en serio. Si además has de jugar a casi 30 grados de temperatura a las cuatro de la tarde, el resultado corre el riesgo de convertirse en lo que realmente se convirtió el Atlético Madrid-Celta, un polvorón indigesto.

Al menos, los 63.000 aficionados rojiblancos que acudieron al Metropolitano -en el día de los niños-, más quienes también soportaron el encuentro desde casa, pudieron ver premiado su estoicismo a la hora de reprimir bostezos con un 'chicharrazo' de Rodrigo De Paul que otorgó la victoria y los tres puntos que, de manera virtual, certifican la participación del Atlético la temporada que viene en Champions League.

Con nueve puntos aún por disputarse, el Atlético aventaja al Athletic Bilbao en ocho. Un simple empate este miércoles ante el Getafe (22h) bastaría para cerrar matemáticamente la ecuación europea.

OCASIONES

Lo paradójico del partido es que, siendo como fue un aburrimiento incontestable, el Atlético tuvo algunas buenas ocasiones -sobre todo en la primera parte- de gol. Tan buenas, que únicamente los paradones -hasta tres- de Vicente Guatia (el mejor sin duda del Celta) evitaron que el Atleti no se fuera al descanso con un mejor resultado en el marcador. El portero celeste sacó dos manos espectaculares a Ángel Correa -buen partido el suyo- y a Rodrigo Riquelme.

MORATA Y GRIEZMANN

El regreso del descanso arrancó saliendo de inicio Álvaro Morata. Simeone lo puso nada más comenzar, deseoso el 'Cholo' de sumar esos tres últimos puntos postreros cuanto antes. Pero Morata, definitivamente, sigue fuera de onda. No Hay manera de que recupere el tono anímico que vino luciendo buena parte de la presente campaña. A los 17 segundos remató de cabeza por encima de los tres palos y esa fue toda su aportación. 

¿Qué decir, entonces también, de Antoine Griezmann? El francés es una sombra de lo que ha dado al equipo este año. Es tal el grado de agotamiento que se le intuye, que hasta duele observar a un jugador de su categoría esforzarse por seguir ofreciendo lo mejor que tiene y no poder, porque sus piernas están exhaustas.

Por fortuna para el Atlético de Madrid, su temporada ya está hecha. De lo contrario, la no presencia de Morata y Grezmann sería un drama que, traducido a números, sería que en los últimos más de tres meses han anotado tres goles entre los dos.

Esa falta de motor en Grizzi y de autoconfianza en Morata fueron ante el Celta sofocadas por las salidas de Pablo Barrios y De Paul. El canterano metió vitaminas y ganas a un equipo -fue el mejor- en momentos en que a los aficionados empezaron a agotárseles la paciencia y comenzaron a advertir con pitos a los suyos que, o ponían una marcha más, o las cada vez más amenazantes llegadas del Celta se iban a traducir en gol. Casi lo logra el Celta. Un muy inspirado Jan Oblak lo evitó, con un par de manos de categoría top.

Al final, llegó el golazo de De Paul y la victoria número 400 del Atlético de Madrid por 1-0. Simeone supera ya en unocerismo el récord que tenía Luis Aragonés.

'Chicharrazo' De Paul, victoria de un Atleti de Champions en medio del sopor