martes. 26.09.2023
Giménez, tras marcar al Real Madrid / Foto: ATM
Giménez, tras marcar al Real Madrid / Foto: ATM

Contra todo y contra todos. El lema tiene ya base científica. Que Gil Manzano iba a perjudicar al Atlético de Madrid en su enfrentamiento con el Real Madrid se puede considerar ya un axioma fundacional de una nueva ciencia positiva. Antes de empezar sólo había una duda, cuándo Gil Manzano se iba a convertir en protagonista del encuentro, en qué minuto iba a liarla, por ejemplo, con una expulsión a un jugador rojiblanco.

Ya avisaba desde el inicio, sacando casi una tarjeta amarilla por cada falta, a unos y a otros. Pero la roja a Correa casi supera unas expectativas que ya eran difíciles de superar, dados los precedentes. Un impacto con el codo de Correa a Rüdiger a la altura del pecho, extraordinariamente exagerado por la víctima, mandó al argentino a vestuarios por una acción que pedía amarilla. Contra todo y contra todos. El Atleti no sólo tuvo que sobreponerse a la expulsión sino también a dos cambios forzados por lesión. Aún así, el Atleti dio la cara y se llevó un merecido empate del Bernabéu.

PRIMERA PARTE IGUALADA Y SIN OCASIONES

La primera parte fue muy igualada, competida por igual por ambos equipos que alternaron fases de control y dominio sin llegar a crear verdadero peligro en las áreas. El Atleti salió mandón con una disposición muy atacante, con Griezmann en punta, sin renunciar a apoyar al mediocampo, y con LLorente, Saúl y Carrasco por detrás alternando los ataques. El Atleti buscaba el gol tempranero pero fue Asensio quien tuvo la primera oportunidad con un potente disparo desde fuera del área que casi sorprendió a Oblak al hacer el balón un extraño en el aire.

Tras el arreón inicial del conjunto del Cholo, el Real Madrid empezó a acercarse con más peligro. Simeone cambió a un 4-4-2 para resguardar mejor al equipo atrás y cerrar los espacios. Los planes se torcieron cuando el Atlético perdió a su mejor defensor. En el el minuto 20, Reinildo sufrió una impactante torsión de rodilla en una acción defensiva con Valverde que apunta al peor pronóstico, aunque a falta de las pruebas el club habla de esguince articular. Simeone, tras el partido, habló de 5 o 6 meses de recuperación. Giménez salió por él y Hermoso ocupó el lateral izquierdo. Pese al contratiempo, el Atleti siguió plantando cara al partido. Carrasco tuvo dos ocasiones, una de disparo desde la izquierda y otra de saque de esquina directo.

El encuentro fue bajando de intensidad con las dos defensas resolviendo las pocas ocasiones en las que un centro del campo se imponía al otro. Con Vinicius y Asensio muy activos por las bandas, Simeone se preocupó de que el Atleti no permitiera al Real Madrid ejecutar las transiciones rápidas que que tanto rédito le dan, pero a costa de restar velocidad y sorpresa al ataque rojiblanco. Con tablas en el marcador se llegó al descanso.

NUEVO CONTRATIEMPO EN EL ATLÉTICO

Simeone realizó un cambio antes de arrancar el segundo tiempo. Colocó a Correa en ataque, sacrificando a Barrios, que hasta entonces había jugado muy dignamente el derbi, sin atisbo de que el escenario le impresionara. Griezmann fue entonces más libre de bajar su posición unos metros. Nada más arrancar, Saúl no fue capaz de impactar sobre uno de esos balones que antaño convertía en golazo, pero fue el Real Madrid el que empezó a meter al Atleti en su área.

A los diez minutos, nuevo contratiempo. Simeone pensaba retirar a Koke o a Saúl para dar salida a Thomas Lemar y dar más empaque al centro del campo, pero tuvo que improvisar sobre la marcha porque LLorente, con un golpe en la rodilla, pidió el cambio. El caso es que el Atleti empezó a tocar mejor el balón, con combinaciones rápidas que llevaron a Griezmann a tener una buena ocasión en el minuto 60, un disparo que salió desviado por muy poco.

GIL MANZANO SE CONVIERTE EN PROTAGONISTA DEL DERBI

El Real Madrid reaccionó cambiando su centro del campo. Metió piernas con Tchuameni y Camavinga, y clase con Modric. No hizo falta esperar a la reacción de los recién entrados. Gil Manzano decidió adelantarse a los posibles acontecimientos expulsando a Correa por un ligero codazo en el pecho a Rüdiger que al resto de seres humanos les pareció, como mucho, de amarilla. En el VAR, Jaime Latre no tuvo los arrestos de corregir el exceso del colegiado. 

El Atleti replegó forzado por las circunstancias pero cerró el camino por dentro acumulando hombres y no renuncio a las contras rápidas con Carrasco como hombre referencia. Simeone dio un paso ofensivo sacando a Morata y Witsel por Koke y Saúl, una declaración de intenciones que hizo efecto antes de lo esperado. Un minuto después, una falta botada por Griezmann la cabeceó con potencia y rabia el bueno de Giménez a gol, lejos de la estirada de Courtois. El Atleti marcaba en el Bernabéu 470 minutos después del último gol de Griezmann en este estadio.

 

FINAL CON ASEDIO MADRIDISTA

Faltaban 15 minutos que iban a ser de asedio madridista, de búsqueda de una de esas remontadas en las que el Bernabéu lleva en volandas a su equipo. Pero el gol del empate no llegó de jugada, no lo consiguieron por superioridad en el juego sino por un balón parado y un despiste defensivo. En el 84, Álvaro Rodríguez, recién salido al campo y libre de marca remató un corner de cabeza lejos de Oblak. Con uno menos nadie en la defensa se hizo responsable del canterano madridista.

Lo siguió intentando el Madrid pero aguantó muy bien el Atleti, perfectamente seguro atrás y aprovechando los muchos fallos del rival por su precipitación en los ataques. Así se llegó al final del partido. En la cara de los jugadores rojiblancos, la expresión de que merecieron más, de que les hurtaron, otra vez más, la posibilidad de terminar el partido con once y con la sensación de que si perdieron los tres puntos no fue por mérito del rival sino por un inocente error defensivo. Fue la última imagen de un encuentro que tuvo emoción desde antes de empezar. Los dos clubes rindieron homenaje al recién fallecido Amancio con un sentido minuto de silencio bajo la lluvia.

EL ATLETI MANTIENE SU BUENA RACHA

Con este resultado, el Atleti mantiene su posición, dos puntos por delante del Betis y a la espera de lo que haga la Real Sociedad, por delante. Los rojiblancos no ganan en el Santiago Bernabéu desde febrero de 2016, cuando se impusieron con un gol Griezmann por 0-1. Desde entonces, el Real Madrid y el Atlético de Madrid se han medido en nueve ocasiones en el Santiago Bernabéu y una vez más en Valdebebas con un balance de 5 derrotas y 5 empatesEl Atleti suma siete partidos invicto en la Liga, con cuatro victorias y dos empates, de los que ha dejado su portería a cero en cuatro de ellos.

El Atleti empata en el Bernabéu pese a otro delirio de Gil Manzano