lunes. 20.05.2024

El Atleti se marcha de la Copa en un derbi intervenido por un arbitraje sibilino

El Atlético de Madrid se ha quedado sin Copa del Rey, sin premio a un buen partido y además se marcha de la competición con la sensación de que, otra vez más, un árbitro interviene para poner al Real Madrid una alfombra roja que le lleve a la final.
Molina vs Vinicius / Foto: ATM
Molina vs Vinicius / Foto: ATM

Se presentó el Atlético de Madrid sin complejos en el Bernabéu, jugando de tú a tú al Real Madrid. Fue mucho mejor que el rival durante la primera parte y tuvo sus ocasiones en la segunda cuando no lo fue. El alargue benefició al Real Madrid porque no hubo comparación entre las segundas unidades de ambos equipos, los que salieron de refresco. Engrandecieron al Madrid y empequeñecieron a un Atleti que, en cualquier caso, nunca perdió la cara al partido. Ni siquiera cuando Soto Grado comenzó a intervenir con criterios dispares a la hora de señalar faltas y mostrar tarjetas. La expulsión perdonada a Ceballos y la sancionada a Savic media hora después, lastraron gravemente las opciones del Atleti.

EL ATLETI DOMINA LA PRIMERA PARTE

Probablemente el Atleti no se esperaba una primera parte tan fácil. Ancelotti apostó por la experiencia de Kross y Modric en el centro y aunque en el otro lado estaban Koke y De Paul, que tampoco son terminators, lo cierto es que los rojiblancos fueron dueños del espacio. Perfectamente colocados tácticamente y jugando al primer toque sin precipitarse, el Atleti mostró un toque de balón preciso, limpio y rápido. Increíble. 

Griezmann, otra vez sublime, y Lemar, ayudaban para lanzar transciones rápidas. En el lateral derecho, Nahuel Molina fue un cuchillo aprovechando la desidia defensiva de Vinicius. Cerca del área Koke manejaba a su antojo de un lado a otro del campo. Aún así el Madrid tuvo las dos primeras. Una de Vinicius en el área que evitó Reinildo llegando desde atrás como un avión y otra de Militao de cabeza que la mandó alta tras una falta de Savic que fue más bien piscinazo de Vinicius.

GOLAZO DE MORATA TRAS UNA JUGADA CORAL

Pero en el 18' llegó el gol, no, golazo del Atleti. Una jugada coral al primer toque que inicia Griezmann, cede a Koke que de primeras mete un magnífico balón con rosca a Nahuel que le deja en bandeja el gol a Morata. Primer gol del exmadridista en un derbi y tercer gol en los últimos tres partidos. Le ha sentado estupendamente su paternidad.

A Morata le faltó un metro para alcanzar un balón de Lemar en otra jugada muy similar. Según pasaban los minutos, el dominio era más claro ante un Madrid con sorprendente baja intensidad. La lesión de Mendy introdujo un cambio de jugadores en el Madrid. Ancelotti puso a Camavinga en la izquierda de lateral y a Ceballos en el centro. Una cambio que le dio más chispa a los blancos.

CAMBIA EL PARTIDO EN LA SEGUNDA PARTE

La segunda parte fue otra cosa. El Real Madrid salió más intenso y encerró al AtlÉtico más cerca de su área. También empezó el recital del Soto Grado, obviando faltas, amonestando a unos sí y a otros no. Un disparate con el que consiguió descentrar a Morata y que sería clave en el resultado. El caso es que empezaron a llegar las ocasiones madridistas. Un disparo de Nacho al que no llega Vinicius por poco, una pérdida de De Paul que también pudo aprovechar el brasileño, un disparo de Benzema...

Simeone decidió reforzar el centro con Witsel, lo que iba a permitir liberar a Koke de labores defensivas. Consiguió equilibrar el Atleti el encuentro y entonces llegó una de las jugadas claves del partido. Ceballos se ganó una tarjeta amarilla por frenar a Correa, pero poco después le perdonó la segunda en una fea entrada sobre Lemar al borde del área. Era el minuto 70. Esa falta acabó en paradón de Courtois y poco después Witsel pudo marcar de chilena.

GOL DE RODRYGO

Pero lo que llegó fue el gol del empate. Una jugada individual de Rodrygo que entró por un pasillo de jugadores atléticos. Entre los que no alcanzaron y los que no quisieron hacer falta, el brasileño se colocó ante Oblak para marcar. Con el empate llegó el miedo, la falta de precisión y las pérdidas peligrosas. El Atleti no era capaz de aguantar el balón ante un Real Madrid que creía en la remontada. Aún así Memphis tuvo dos ocasiones falladas para darle la victoria al Atleti.

A SAVIC SI LO EXPULSA

Llegó la prórroga y Simeone probó con Barrios por un cansado Griezmann. Savic se ganó dos amarillas en dos acciones que juntas no merecían expulsión. Sobre todo si la vara de medir es la que aplicó el colegiado con Ceballos, mucho más merecedor de haber acabado en la caseta media hora antes. Es la historia eterna. Que el Atleti tuvo ocasiones para marcar y no lo hizo es tan cierto como que el Real Madrid debió de jugar con 10 la mitad de la segunda parte. Pero no, el que jugó con 10 en el tramo decisivo del encuentro fue el Atleti.

Resistió mal esa primera parte de la prórroga el equipo. Benzemá, que no hizo nada en todo el partido marcó el segundo. Salieron los del Cholo a por todas en la segunda encerrando al Madrid. Pero Vinicius batió a última hora a un Oblak vendido por sus defensas. Cerró así el partido el Real Madrid, con la felicidad del pase a semifinales y con la felicidad de Vinicius, que se fue sonriendo tras haber sido ultrajado por los indeseables que colgaron un muñeco con su camiseta en la M-30.

Mientras, el Atleti pierde su última opción de lograr un título y con el único objetivo de mantenerse en puestos de Champions.

El Atleti se marcha de la Copa en un derbi intervenido por un arbitraje sibilino