sábado. 22.06.2024
Mario Hermoso celebra su gol / Foto: ATM
Mario Hermoso celebra su gol / Foto: ATM

2024 ha arrancado desgraciado para el Atlético de Madrid. Un gol en propia puerta de Savic a falta de 5 minutos del final acabó con las opciones de llegar a los penaltis, la suerte que hubiera sido más justa tras un extraordinario partido que pudo ganar cualquiera de los dos equipos. El cansancio físico de los rojiblancos y la pobre aportación del banquillo lastraron una vez más las posibilidades del Atleti, que cedió toda la iniciativa cuando los dos técnicos sacaron a sus jugadores de refresco.

EL ATLETI SE QUEDA SIN PREMIO EN UN GRAN PARTIDO DE AMBOS EQUIPOS

Fue un gran partido sin premio que acabó como tantas veces para el Atlético, con una dolorosa derrota. Una oda al fútbol con 8 goles de por medio que sólo puede celebrar la afición madridista porque los atléticos la recordarán por la eliminación, por un nuevo título perdido ante el máximo rival. Un espectáculo que disfrutaron al máximo en Arabia, en un campo entregado al Real Madrid, bastante más animado que el Bernabéu. Los blancos jugaron como en su casa y el Atlético como si estuviera en el campo rival, y eso ya sabemos que últimamente se le da mal. 

Arrancó frenético el partido. Salió el Atleti dispuesto a emular el último derbi liguero, decidido a no dejarse robar la posesión del balón y buscando la circulación de la pelota para desbaratar la presión del Real Madrid. Lo consiguió sólo en parte porque ambos equipos alternaron fases de dominio. Pero antes de que se pudiera comprobar quién mandaba sobre el campo Hermoso remató sólo de cabeza a la red un córner botado por Griezmann. Era el minuto 7. 

Reaccionó el Real Madrid, que igualó el encuentro de la misma forma que se adelantó el Atleti, con un solitario remate de cabeza de Rudigüer a la salida de un córner en el minuto 17. Si a Hermoso le dejó rematar Rodrygo, a Rudigüer se lo permitió un errático Stefan Savic, lo que sin duda tiene más delito. Con el empate, los blancos se fueron haciendo con el control del partido. Encerraron al Atlético hasta marcar el segundo solo unos minutos después, obra de Mendy, que desvió a gol, con un ligero toque, un pase de Rodrygo entre las piernas de Giménez.

El equipo del Cholo no se bastaba con De Paul para imponerse en el centro del campo. Echaba de menos la clarividencia de Griezmann, muy discreto hasta entonces, que decidió aparecer en el momento necesario. Se inventó un golazo para empatar el partido regateando a Modric y rematando con la derecha lejos del alcance de Kepa. Golazo contra el eterno rival para convertirse en el mayor goleador de la historia del Atleti con 174 dianas. 

Volvió a manejar el partido el Atleti pero en un partido en el que los delanteros se impusieron claramente a los defensas, Rodrygo tuvo el tercero para los blancos en una jugada en la que sentó a Giménez y Savic. Fue Oblak, con los pies, el que salvó al Atlético antes del descanso. Se cerraba así una primera parte que comenzó con otra gran parada, esta de Kepa, en un disparo de Lino a la escuadra al poco de ponerse el balón en juego.

EL ATLETI DOMINA LA SEGUNDA PARTE... HASTA LOS CAMBIOS

La segunda parte lució muy distinta, con un ritmo mucho más contenido que permitió un mayoritario dominio rojiblanco con De Paul bien acompañado de Koke y Saúl. De la presión sobre los defensas blancos llegó un robo de Morata. Lino no aprovechó el regalo y cruzó en exceso rozando el poste.  Aunque el Madrid empezó a recuperar el control tras los cambios, el que se adelantó en el 78 fue el Atleti con un pase de Riquelme a Álvaro Morata. El delantero se limitó a saltar dentro del área pequeña entorpeciendo a Kepa, que se marcó el gol en propia puerta.

No duró mucho la alegría. Vinicius, en la única jugada en la que se pudo ir de su marcador, dejó atrás por velocidad a Giménez provocando cuatro remates a puerta seguidos despejados por la zaga hasta que Carvajal acertó con la puerta de Oblak. Desde entonces fue un monólogo del Real Madrid, que se impuso por físico hasta el pitido final. Antes, Brahim estuvo a punto de finiquitar la eliminatoria.

EL ATLETI NO SOBREVIVE A LA PRÓRROGA

La prórroga fue un ejercicio de superviviencia, con Griezmann con plomo en las piernas, con Koke con descargas eléctricas en los gemelos hasta ser sustituido. Tampoco el Madrid llegó con peligro más allá de un disparo de Brahim pero la sensación es que llegaban a la extensión con más fuelle. Con los titulares del centro del campo fuera de combate, el Cholo recurrió a un insólito eje central formado por Witsel, Riquelme y... Javi Galán. Todo un acierto en este último caso porque lo que necesitaba el Atleti, a falta de algún medio solvente, era un toro bravo en esa zona del campo y Galán ejerció de ello a la perfección.

Pero como el año ha empezado desgraciado para el Atleti, a falta de 5 minutos para el final Savic se metió un autogol al intentar despejar un centro de Carvajal a Joselu. Sacó fuerzas de dónde no quedaban el Atleti para lograr el empate. Hasta Oblak se fue a buscarlo al área contraria a la desesperada. La consecuencia fue el quinto gol del Real Madrid en una contra en la que Brahim le sacó varios metros al guardameta y disparó a puerta vacía para despertar definitivamente del sueño arábigo al Atlético de Madrid.

El Atleti se vacía sin premio y dice adiós a la Supercopa