jueves. 18.04.2024
Almería 2-2 Atleti

Un inoperante Atleti, incapaz de sostenerse ante el colista

El Atlético de Madrid se dejó dos puntos en Almería ante un colista que fue capaz de remontarle por dos veces. El equipo del Cholo vuelve a pinchar a domicilio en un encuentro en el que su inoperancia contrastó con el entusiasmo de un gran Luka Romero.
Empate en Almería / Foto: ATM
Empate en Almería / Foto: ATM

Se acaban las explicaciones para justificar la versión a domicilio del Atlético de Madrid. Ante el Almería logró el quinto punto de los últimos 24 disputados como visitante. Ni con el colista, único equipo de La Liga que aún no ha ganado un sólo partido, pudo el Atleti cambiar esa tendencia. Ni siquiera partiendo con la ventaja de un tempranero gol, porque el Atleti arrancó ganando el partido y daba la impresión de que sólo manteniendo la intensidad y el orden hubiera podido disfrutar de una noche plácida.

El exceso de confianza, la cabeza puesta en dos obligadas remontadas, la ausencia de Griezmann, el faro de este equipo, las rotaciones o la escasa aportación de muchos jugadores... Ninguna de estas razones, ni siquiera juntas, pueden explicar la incapacidad del equipo para sostener un marcador al que se puso por dos veces con ventaja.

EL ATLETI EMPIEZA GANANDO

El Atleti ya dominaba el marcador desde el primer minuto porque en la primera jugada del encuentro Reinildo, el gran señalado por sus errores ante Inter y Athletic, se transmutó en Samu Lino, subió la banda, se fue de uno, le hizo un caño a otro, llegó hasta el fondo, levantó la cabeza, vio a Correa y le regaló una asistencia de gol que el argentino no desaprovechó para marcar su séptimo gol de la temporada.

Prácticamente ahí se acabó el Atleti, que no aprovechó el primer impulso tras el tanto para cerrar el partido ante un Almería anímicamente tocado. Tan tocado que los del Cholo fueron bajando las revoluciones. Correa y Memphis no alcanzaban un balón, De Paul y Koke tampoco acertaban a darles ninguno. Sólo Barrios y Lino parecían querer algo más del día de hoy.  Y Marc Pubill. El Almería fue creciendo a partir de las progresiones sin oposición del jugador de Tarrasa y entre las imprecisiones de los rojiblancos, hoy de azul intenso con la recién estrenada cuarta equipación.

EMPATA EL ALMERÍA

En una de esas arrancadas de Pubill llegó el empate almeriense a los 27 minutos. Sorteó rivales sin oposición hasta dejarle el balón a Luka Romero, que batió a Oblak desde fuera del área en disparo cruzado con la zurda al que el esloveno tardó en reaccionar.  El Almería devolvía las tablas iniciales al marcador tras 5 partidos sin saber lo que era marcar un gol. Trató de espabilar el Atleti con el único espabilado del ataque, Lino, pero hasta el descanso solo inquietó con un disparo desde fuera del área que desvió Maximiano.

ROTACIONES EN LA SEGUNDA PARTE

En el descanso Simeone dejó a Lino y Koke en el banquillo para dar salida a Riquelme y Llorente en un plan que tenía la mirada puesta en otros escenarios. Volvió a tomar impulso el equipo con los cambios. Primero lo intentó Llorente probando a Maximiano, pero fue De Paul el que volvió a adelantar al Atleti en una contra lanzada por Molina. Tras 30 metros de carrera, De Paul encontró el hueco para batir de puntera a Maximiano con la ayuda de un rebote. Primer gol de la temporada del argentino.

Eran los mejores minutos del Atleti, por decir algo. Riquelme tuvo el 3-1 en un disparo al larguero, pero apenas un minuto después una combinación de Viera con Luka Romero dentro del área, sirvió al argentino para batir a Oblak con una gran definición. El Atleti se había vuelto a dejar empatar y el Cholo mandó la artillería arriba. Colocó a Morata, Llorente y Riquelme en ataque y se quitó de en medio a los inoperantes Correa y Depay. 

OCASIONES PERDIDAS

El bueno de Álvaro está viviendo en el peor momento de la temporada su peor momento de la temporada. Hasta en dos ocasiones se plantó sólo ante el portero para finiquitar el partido. Por dos veces falló la clara ocasión ante Maximiano. Entre medias, una clara mano de Melero en el área, con el antebrazo a la altura de la cara, cortó un disparo a puerta. Ni el árbitro Alverola Rojas, ni el VAR, con Jaime Latre, consideraron penalti la jugada. Una mano pegada a su cuerpo, sí, pero nada natural en esa posición elevada.

Y tras quedarse en nada esas últimas tres ocasiones todo pudo ser aún peor. Cuando en los últimos minutos el partido ya era un carrusel, Oblak detuvo un peligroso disparo de Melero dentro del área. Dios aprieta pero no ahoga, dicen, aunque la asfixia del Atleti fuera de casa, de tan permanente, va a ser definitiva. 5 derrotas, 1 victoria y 1 empate en los últimos 7 partidos. Para no creerlo.

Un inoperante Atleti, incapaz de sostenerse ante el colista